12.28.2014

Pellizquito


De un tiempo a esta parte, por circunstancias familiares, viajo bastante a Sort, un pueblo catalán del Pallars Subirà, que seguro conocéis... Se ha hecho famoso por su lotería.
Nunca antes me dio por ir a ese pueblo a comprar exclusivamente lotería a "La Bruixa d'Or", es más, me chocaba cuando me decían que iban autobuses de excursiones todo el año; es cierto, lo he visto y comprobado. Pero claro, si pasas por la puerta una vez, otra, otra y otra... al final picas.
Este año llevaba un par de décimos de distinto número, pero la fortuna del Gordo no ha recaído en Sort (suerte en castellano), solamente un cuarto premio y tres quinto...
Como ya dije el día del sorteo, (cuando todo el mundo al preguntarle qué haría si le tocara contestan: "tapar agujeros"), yo no tengo agujeros... Sería para caprichos, y la verdad, soy muy muy poco caprichosa. Pues bien, me tocó un pellizquito de un quinto premio, casi me da vergüenza decirlo...
No soy rica ni mucho menos, pero me conformo con lo que tengo, y siempre me fijo en quien tiene menos. Por lo tanto, soy afortunada.
Y ahora ¿Qué hago con el pellizquito?