9.23.2010

"Porca misèria"!

" A un hombre de unos 70 años le está entrevistando un periodista.
El entrevistado se expresa del siguiente modo:
Soy hijo de exiliados. Hasta los 27 años y poco antes de la transición no pude volver a España por culpa de Franco. A mi padre, pobrecito, no sabíamos ni dónde enterrarlo. Mi madre estuvo muchos años en silla de ruedas. Ahora tengo 70 años. Hace meses me sacaron el 30 % de un pulmón. Mi mujer es inmigrante. Tengo tres hijos con ella. De los tres sólo trabaja una, la del medio,... pero no cobra nada. Todos, incluidos los nietos, viven de mi asignación. La mayor se acaba de divorciar. Mi yerno se daba a las drogas y al alcohol y la ha dejado con dos niños. El pequeño de mis hijos aún no se ha ido de casa y además se ha casado con una divorciada y la ha traído a vivir con nosotros. Esa señora antes trabajaba, tenía muy buen puesto, pero desde que vino a mi casa ya no hace nada. Ahora tienen dos niñas que también viven bajo nuestro techo. Y para colmo este año, con lo de la crisis, casi no nos hemos podido ir de vacaciones y si me apuras... ni he podido celebrar que España ha ganado el Mundial.
El periodista pone los ojos muy redondos y comenta:
Majestad, no creo que su situación sea tan mala.

Es fácil ser bueno; lo difícil es ser justo."

5 comentaris:

TERESA ha dit...

M'ha costat, fins el final no he entes res....pensaba de quina manera podian sobreviure amb la pensio de un sol, gràcies per aclarir.lo.

Glòria ha dit...

Jo no ho he fet, és el mateix escrit... A veure si algú ho enten... jo no!!! Ara, també es vol tornar a llegir una segona vegada, je je je.

Arare ha dit...

jejeje, veig que vaig atrassada ;)

és bo, aquest text, eh? hi ha qui se les empesca totes i que a tot li treu punxa!

Glòria ha dit...

Ja veus! Hi ha gent molt ocurrent... I la cosa que tot és cert... Jo tampoc estic gaire per aquí com hauràs comprovat, Montse.

josep estruel ha dit...

Hola Glòria.
Ya hace cinco años, la revista británica EuroBusiness publicó que Juan Carlos I tenía un patrimonio estimado de 1.790 millones de euros. Pero no seamos tan mal pensados porque a lo mejor esto es una leyenda urbana, y resulta de que no es cierto.
Lo que si es cierto es que la fortuna del Rey es un secreto similar a la fórmula de los "donuts" o de la "Coca-Cola". Cada dos por tres, siempre sale un osado periodista que le pone cifras, y si no quiere complicarse demasiado, con ponerle ceros ya es suficiente. Aunque no falta quien, de inmediato, rebate el montante con el argumento de que incluye como patrimonio bienes que son del Estado. Es decir que yo tengo que declarar a Hacienda como salario en especie el coche de la empresa, pero un Rey no ha de considerar como propios los palacios y yates que le pagamos entre todos, teniendo en cuenta además que sólo él y sus descendientes tienen el derecho a habitarlos y cambiar el tapizado de los sofás, esquiar y navegar en su barco.
Yo como no entiendo de números no quiero ver las nóminas de los Borbones porque sería un trabajo inutil y además no me enteraría de nada.
Por esto aun sin conocer el número exacto de ceros, es indudable que el jefe del Estado ha hecho un capitalito, lo cual tiene mucho mérito habida cuenta de que su familia vivió en Estoril de la caridad monárquica y que el entonces príncipe se instaló en la España de Franco bastante pobre. Fue entonces quizás cuando, emulando a Vivien Leigh en Lo que el viento se llevó, puso a Dios por testigo de que nunca volvería a pasar hambre. Y en eso está.

Una abraçada.